Una nueva propuesta de los productores nacionales también incluye la opción de que el vecino del norte pueda devolver el producto que considere defectuoso.

Los productores mexicanos involucrados en las negociaciones para eliminar el arancel de 17.5 por ciento a las exportaciones del jitomate nacional presentaron este jueves una propuesta que incluye subir los precios de referencia entre 30 hasta 180 por ciento dependiendo de la variedad.

De acuerdo con Alfredo Díaz, director de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMPHAC), con la solicitud los agricultores estadounidenses tienen la posibilidad de ganar terreno en la venta del producto pues el jitomate mexicano se vendería más caro.

No obstante, Díaz considera que la medida no bajará el consumo del producto en Estados Unidos ya que la ventaja competitiva del jitomate mexicano va más allá del costo.

“Yo me imagino que lo que ellos quieren es que, si vendemos más caro, ellos asumen que vamos a vender menos, y de esa manera eso los beneficiaría (…) pero nosotros, más que el precio, competimos basados en la calidad, en la cantidad de variedades, en la oferta que tenemos todo el año”, dijo en entrevista con El Financiero.

Los precios de referencia establecidos en el último acuerdo iban desde los 0.31 dólares por libra para el tomate de campo abierto o ambiente adaptado; 0.41 dólares por libra para los de ambientes controlados; 0.45 dólares por libra para especialidades a granel; y 0.59 dólares por libra de las especialidades empacadas.

EU aplica desde el 7 de mayo un arancel del 17.5 por ciento a las importaciones de jitomate mexicano, después de que no se renovará un acuerdo que suspendió una investigación antidumping estadounidense, dijo la subsecretaria de Comercio Exterior, Luz María de la Mora.

La nueva propuesta también incluye la opción de que EU devuelva el producto que considere como defectuoso.

En el comunicado se explica que la medida toma en cuenta la “eliminación del 100 por ciento del producto defectuoso del mercado de EU por medio de la devolución a México de cierto umbral y la destrucción supervisada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés)”.

De la misma forma, agregan, se propone imponer penalizaciones para los envíos que contengan cierto volumen de producto defectuoso. Sin embargo, no se precisa la cantidad.

Al respecto, Alfredo Díaz afirmó que México está de acuerdo con que se intensifiquen los procesos de revisión para determinar la calidad del jitomate mexicano.

No obstante, ese proceso requerirá de más recursos humanos por lo que se buscaráimplementar un ‘candado’ para evitar afectaciones en el flujo comercial del producto.

“Nosotros no tenemos ninguna objeción de que nos puedan revisar la calidad del producto al momento de la entrada a su país, lo que no queremos y no estamos de acuerdo es que si no tienen la capacidad operativa para hacer las inspecciones, no haya agilidad en el tráfico. Ahí si nos opondríamos“, detalló.

Por otro lado, se insta a que todos los envíos en volúmenes grandes, los datos de los clientes, los contratos y las ventas podrán estar sujetos a verificación del Departamento de Comercio estadounidense.

Finalmente, se pide que se ligue el acuerdo de suspensión a las disposiciones establecidas en el Perishable Agricultural Commodities Act (PACA), el cual establece un código de prácticas justas de marketing en el comercio internacional de frutas y vegetales frescos.

Con esta nueva propuesta, la séptima presentada por los mexicanos a las autoridades estadounidenses, Díaz espera sentar en la mesa de negociación a los funcionarios de comercio.

“Esta propuesta está basada en mucho de lo que ellos están pidiendo. Ahí están las cosas, nada más que negociemos cada una de ellas, eso es lo que buscaríamos y lo que siempre hemos estado buscando por más de un año”, expuso.


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